LOS BRILLANTES AÑOS 60
1960
De la misma forma que los italianos utilizaron las carreras para probar su avance tecnológico, la industria de motociclismo japonés comenzó a establecer una reputación a nivel internacional y las carreras se convirtieron en la forma perfecta para demostrar su superioridad. Fue así que Honda ganó 10 campeonatos para constructores utilizando Castrol R30 y obtuvo 17 títulos particulares a nivel mundial entre 1959 y 1967.
1966
El motor alcanzó un nuevo nivel de desarrollo y complejidad con los seis de cuatro tiempos de 20.000 rpm y 250cc, y en pugna con los de cuatro de dos tiempos. La carrera tecnológica explotó cuando se convenció a los diseñadores que desarrollaran un rendimiento en los motores cada vez mayor mediante el uso de más y más cilindros.
1968
La necesidad de ser competitivo comenzó a dejar secuelas en los fabricantes japoneses y sólo sobrevivió Yamaha en 1968. El equipo italiano, MV Agusta, capitalizó la ausencia de competencia japonesa al quedarse con la mayoría de los títulos de la década en la categoría 500cc.